Mapeo participativo: Contribución a la Gobernanza local de Recursos Naturales de la Biosfera Río Plátano

Contexto

Finalizado el proceso de titulación colectiva de tierras en la mayoría de los 12 Concejos Territoriales de la organización Miskitu Asla Takanka (MASTA) del pueblo Misquito en Honduras, la gestión del territorio titulado implica nuevos desafíos de organización y administración para estas unidades. Deben acordar normas y políticas que regirán en sus territorios, incluyendo el fortalecimiento organizativo de las instancias de consulta y participación local.

El Proyecto Biocorredor facilitó la concertación en el manejo de los territorios y un Convenio de Cooperación para todos los 12 Concejos en la Mosquitia, incluso los 5 en la Reserva del Hombre y Biosfera del Río Plátano (RHBRP), de MASTA con la autoridad forestal: el Instituto Nacional de Conservación Forestal de Honduras (ICF). El Convenio tiene la finalidad de promover la conservación y el manejo sostenible del Territorio Indígena Miskitu con el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y de las leyes relacionadas.

Para apoyar este proceso de gobernanza territorial y fortalecer las capacidades organizativas (técnicas, logísticas y legales) de las comunidades misquitas para la defensa legal de sus territorios y la gestión sostenible de los recursos naturales, se ha establecido una alianza estratégica entre MASTA, el ICF, Universidad de Kansas de Estados Unidos, Universidad Pedagógica de Honduras y el Proyecto Biocorredor, entre otros, que tiene como propósito formar líderes misquitos como “Geógrafos Locales” a través de la Investigación Cartográfica Participativa en 6 Concejos Territoriales. Dentro de la alianza, el Proyecto Biocorredor brindó asistencia técnica para implementar mecanismos de coordinación para el manejo de la RHBRP entre ICF y los concejos territoriales y apoyar a dos concejos de la RHBRP directamente en el proceso de mapeo participativo.

Los mapas creados forman la base para el control sobre sus territorios, planificación territorial y el manejo de los recursos naturales contribuyendo al proceso de consolidación de los derechos de acceso, uso y saneamiento territorial.

Procedimiento

A través de una serie de talleres proporcionados por las instituciones mencionadas, los líderes locales aprendieron prácticas relacionadas con el manejo y la protección de recursos naturales y culturales en sus territorios y se capacitaron paso a paso en las metodologías y técnicas geográficas como “Geógrafos Locales” para la elaboración de mapas comunitarios territoriales. Durante una Investigación Cartográfica Participativa, los participantes realizaron una recolección de información de campo a través de encuestas, las cuales después de ser procesadas y validadas en asambleas comunitarias suministraron los datos para la creación de los mapas. Con datos sobre recursos naturales, del estudio de nombres propios de los lugares, de la identificación de uso de los recursos en los territorios y normas de uso en base de análisis participativo, se elaboraron

a) mapas en escala 1:50.000 que muestran las áreas de subsistencia y usos de recursos naturales de cada comunidad;

b) una sub-zonificación con normas de uso de recursos naturales; y,

c) un registro participativo de propiedad agraria basado en la encuesta socioeconómica.

 

Al finalizar del proceso, las universidades de Kansas y Pedagógica de Honduras entregaron certificaciones que acreditan a los participantes como “Geógrafos Locales”.

Impacto

El resultado con el apoyo del Proyecto Biocorredor es la creación de capacidades en líderes locales en aspectos básicos de manejo de mapas: escalas, lectura y elementos de los mapas, herramientas para el análisis de manejo de recursos naturales, uso de GPS, etc. En Octubre 2016 se certificaron 13 geógrafos locales en la RHBRP (5 Concejo Territorial DIUNAT, 8 Concejo Territorial BAKINASTA).

Se generó un proceso de discusión sobre cómo administrar los territorios recién titulados (BAKINASTA 102,705 ha, DIUNAT 250,000 ha). En las asambleas comunitarias se identificaron lugares con nombres misquitos, nuevos relacionados a los mapas oficiales de Honduras, y se estableció el manejo de los territorios y sus recursos naturales.

Otro resultado importante logrado durante las jornadas de capacitación con la participación del ICF fue el mutuo reconocimiento de la responsabilidad entre pueblos indígenas y el Estado en la conservación y el manejo de los recursos naturales y el respeto a los derechos indígenas de los usos y costumbres coincidentes con el uso racional de los recursos naturales, en este caso para el Pueblo Miskitu. Sobre la base de comprensión mutua se inició el proyecto de concertación y formulación de la Normativa Forestal Indígena para el Pueblo Miskitu, a aprobarse en el mes de marzo 2017.

El proceso de mapeo participativo ha preparado al Concejo del Territorio BAKINASTA para iniciar la formulación de un Plan de Vida (definición participativa de cómo la comunidad indígena vive y cómo debería vivir mejor, considerando los diferentes aspectos sociales, culturales, ambientales y organizacionales del territorio), por contar con un mejor estudio de su territorio, personal capacitado (8 geógrafos locales) y dando seguimiento a las propuesta de desarrollar e implementar las normas de usos de los recursos naturales.

El proceso posibilitó también que el acercamiento entre el ICF y MASTA con sus concejos territoriales y la implementación de los acuerdos establecidos en el Convenio de Cooperación ICF-MASTA, mejorando la confianza entre Estado y pueblos indígenas, una condición importante para compartir responsabilidades en la conservación y el uso de los RRNN. Para el año 2017, el ICF está solicitando nuevos puestos de guarda recursos y los principales candidatos a ejercer estas funciones son los geógrafos locales que se han graduado.

Lecciones aprendidas

Los procesos de elaboración de mapeo participativo incluyen aspectos importantes de conexión entre la geografía de un territorio, sus recursos naturales y las costumbres y tradiciones de la población indígena. Al ser participativo e incluyente, el mapeo participativo permite obtener mejor y mayor información del área referente, tomando en cuenta la información que ya existe, y sistematiza información para poder compartir dentro y fuera de sus comunidades y coordinar con demás instituciones. Además contribuye a una mejor apropiación con el proceso de desarrollo.

Los procesos de mapeo participativo deben de ser coordinados entre las organizaciones indígenas (autoridades territoriales) y el Estado (en este caso el ICF), lo que permite la creación de una visión conjunta del manejo del territorio. En Honduras este proceso ha posibilitado el diálogo y la concertación sobre otros temas de interés en los pueblos indígenas, como por ejemplo la elaboración conjunta de la Normativa Forestal Indígena para el Pueblo Miskitu que ha permitido la descentralización de funciones de la autoridad forestal hacia los concejos territoriales.

El mapeo participativo posibilita el fortalecimiento de las organizaciones indígenas y el fortalecimiento del capital humano en los territorios. El mapeo participativo es la base para la elaboración de planes de vida, que está siendo utilizado en proceso piloto en la elaboración del Plan de Vida del Concejo Territorial BAKINASTA, en donde los geógrafos locales trabajan en el equipo de formulación del Plan de Vida, además que aspectos de las normas de uso de los recursos naturales y la información geográfica del mapa elaborado son tomados en cuenta para el análisis actual y toma de decisiones.

Información general

Período de implementación
De 08/2015 hasta 10/2016
Experiencia realizada en el marco del proyecto

Clasificación

Países
  • Honduras
Áreas de trabajo
  • Bosques
Temas transversales
  • Monitoreo de impacto
  • Marco político, institucional o legal

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