La organización de productores como base fundamental para mejorar la competitividad y asegurar el éxito de las empresas rurales

Control de calidad de la leche en el centro de recolección CREL-JBA (Honduras)

Control de calidad de la leche en el centro de recolección CREL-JBA (Honduras)

Contexto

En la Región Trifinio, el Programa Bosques y Agua desarrolló e implementó a partir de 2009 los modelos agroforestal y silvopastoril de producción amigable con el medioambiente de aguacate, café, leche y melocotón. En aras de garantizar la sostenibilidad de los esfuerzos de cambio de uso de suelo y promoción de buenas prácticas agropecuarias, se complementó el fortalecimiento de capacidades en producción agropecuarios a pequeños y medianos productores con el fortalecimiento de organizaciones de productores, capacidades de procesamiento y comercialización. Entre los productores asesorados inicialmente existía escaso o nulo conocimiento sobre organización con visión empresarial. De hecho, en algunas comunidades se tenía recelo al trabajo asociativo o en cooperativa. Era notorio un bajo perfil de liderazgo y gestión empresarial. Las estructuras existentes eran Asociaciones de Desarrollo Comunal (ADESCO) en El Salvador, Consejos Comunitarios de Desarrollo (COCODE) en Guatemala y cajas rurales en Honduras.

Procedimiento

El enfoque metodológico aplicado por el Programa Bosques y Agua en la organización de productores, consistió en varios pasos. En algunos casos, permitió la creación de cooperativas y asociaciones. En otros, los productores se articularon a estructuras ya existentes. El proceso desarrollado se describe a
seguir.

  1. Se realizó un análisis situacional organizativo-empresarial que permitió identificar las fortalezas y debilidades de los grupos de productores en las 6 microcuencas piloto donde se implementó el modelo agroforestal, y las 3 micro-zonas del modelo silvopastoril. Luego, se elaboró un plan de fortalecimiento organizacional-empresarial. Éste se enfocó en el desarrollo de capacidades, habilidades y destrezas en los mismos productores. Se implementaron jornadas de capacitación, giras de campo y asesorías puntuales. Simultáneamente, se dio inicio a la conformación de las estructuras legales y en otros casos, los productores optaron por ingresar a organizaciones ya existentes.
  2. El establecimiento de alianzas estratégicas para los procesos de legalización y fortalecimiento de capacidades fue central, ya que se trabajó en diversos contextos (4 productos en 3 países diferentes). Por lo tanto se facilitaron acercamiento y colaboración de las organizaciones y cooperativas con instituciones públicas y privadas, proyectos de cooperación y ONG. Estos tomaron un rol clave para la legalización de las estructuras organizativas (elaboración de expedientes legales y estatutos para la obtención de las personerías jurídicas).
  3. Paralelamente se fortaleció el capital humano para la conducción de las organizaciones, y para mejorar destrezas para la comercialización. Esto se logró con la ejecución del plan de fortalecimiento de capacidades, dando prioridad a los roles y funciones de los cuerpos directivos, trabajo en equipo, manejo de conflictos, fortalecimiento empresarial, controles administrativos, contabilidad básica, inteligencia empresarial, atención al cliente, entre otros.
  4. Las alianzas estratégicas también tomaron un papel importante en la vinculación de las organizaciones de productores con mercados dinámicos como por ejemplo mercados locales, centrales de abastos, ferias y supermercados.

Impacto

  • Casi la mitad de los productores beneficiarios del Programa son miembros de organizaciones legalmente constituidas y están comercializando sus productos por medio de éstas: 4 cooperativas, 7 asociaciones empresariales y 2 empresas campesinas.
  • Cerca del 20% de los productores beneficiarios accedieron democráticamente a cargos directivos en organizaciones de productores tanto nuevamente creados como ya existentes. Un tercio de ellos son mujeres.
  • Los pequeños productores que iniciaron la implementación de las prácticas de los sistemas agroforestal o silvopastoril durante la primera y segunda fase del Programa generaron en el 2016 un ingreso seis veces mayor por el cambio de uso del suelo y la venta organizada.

Lecciones aprendidas

  • Donde ya existan figuras organizativas es importante no crear otras paralelas, puesto que son procesos desgastantes y requieren de grandes esfuerzos. En estos casos es mejor vincular a las personas para que formen parte de estas organizaciones.
  • La importancia de trabajar bajo un enfoque de cadenas de valor, fortaleciendo desde el eslabón del cultivo pasando por la organización hasta la comercialización son parte del éxito en las organizaciones.
  • El nivel de escolaridad no se vuelve una limitante, si existe la voluntad real de ejercer un determinado rol en la organización.
  • La capacitación, asesoría y el acompañamiento continuo en temas organizativos y empresariales son claves para lograr el empoderamiento de en las estructuras organizativas.
  • El establecimiento de alianzas estratégicas con instituciones para la complementariedad de actividades aseguró el éxito en la legalización y el fortalecimiento de las organizaciones. Además facilitó su vinculación a mercados y un seguimiento tras finalización del Programa.
  • El involucramiento de jóvenes en los espacios organizativos es clave para la formación de nuevas franjas generacionales.

Información general

Período de implementación
De 01/2011 hasta 12/2017
Experiencia realizada en el marco del proyecto

Clasificación

Países
  • El Salvador
  • Guatemala
  • Honduras
Áreas de trabajo
  • Clima
    • Adaptación al cambio climático
Temas transversales
  • Fortalecimiento de capacidades
  • Producción agropecuaria sostenible

Más información

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