“Aprender haciendo”: El involucramiento de actores comunitarios en el desarrollo y la implementación de mecanismos de compensación por servicios ecosistémicos hídricos en microcuencas piloto de la Región Trifinio

Contexto

La Región Trifinio forma parte de una de las redes hídricas más importantes de América Central. A pesar de los esfuerzos movilizados en la Región, la deforestación, principalmente por el avance de la frontera agrícola, tienen un impacto sobre la disponibilidad del agua. Además, grandes extensiones de bosque se encuentran en propiedad privada. El modelo forestal también conocido como de compensación por servicios ecosistémicos hídricos (CSEH), fue propuesto por la Comisión Trinacional del Plan Trifinio (CTPT), a través del Programa Bosques y Agua, como una alternativa para la conservación del bosque. El modelo se basa en acuerdos voluntarios de compensaciones concluidos entre los usuarios de los servicios ecosistémicos (demandantes) y los propietarios del bosque (oferentes). El modelo de CSEH se diseñó y desarrolló como un proceso continuo y adaptativo que se compone de tres fases:

  1. Preparación y diagnóstico,
  2. Acuerdos y negociación, e
  3. Implementación y seguimiento.

Procedimiento

Desde el inicio de la implementación del modelo de compensación por servicios ecosistémicos hídricos (CSEH) en microcuencas de la Región Trifinio, el Programa Bosques y Agua promovió el involucramiento y el protagonismo de actores locales, como juntas de agua en Honduras y comisiones de agua en Guatemala junto con instituciones del Estado y agentes de apoyo externo.

Por lo tanto, todas las actividades y tareas realizadas en la fase de “preparación y diagnóstico”, sobre todo el mapeo de uso del suelo, la medición de caudales y calidad del agua, las giras de identificación de áreas importantes de conservación, se realizaron con la participación activa de los actores locales. De esta forma se ganó en partida doble. A la vez que se recopilaba información, también se generaban capacidades en líderes locales, garantizando así la sostenibilidad. Adicionalmente se demostró en la práctica que los datos no solamente sirven para documentar, sino también para la toma de decisiones oportunas.

La segunda fase de implementación del modelo, “acuerdos y negociación”, se enfocó en la definición participativa de acuerdos voluntarios de conservación de áreas de recarga hídrica y el establecimiento de estructuras para su seguimiento. Los actores locales, ya con sus estructuras organizativas conformadas y/o fortalecidas según el caso, fueron protagonistas del acercamiento “formal” entre usuarios del agua y los propietarios de las áreas de conservación. Por su forma legal, los actores locales desempeñan el papel de representantes de la comunidad. Al asumir sus diferentes roles, los actores locales fueron acompañados y asesorados por los expertos y técnicos del Programa Bosques y Agua. Fueron por lo tanto siempre ellos quienes asumieron el protagonismo en la definición con otras entidades involucradas de acuerdos voluntarios de compensación y su estructura de monitoreo. Ya en la fase de implementación y seguimiento en la práctica de los acuerdos, el Programa acompañó de cerca la puesta en marcha de la “maquinaria” (pago de aporte por las comunidades, manejo de los fondos, compensación de propietarios de bosque). En esta última fase, el Programa sin embargo tomó más y más un papel de asesor y motivador puntual.

Impacto

  • El modelo de CSEH fue exitosamente implementado con 21 comunidades en 3 microcuencas piloto de la Región Trifinio: 7 comunidades en la microcuenca El Volcán, 1 en la microcuenca Las Balanzas y 13 comunidades en la microcuenca Marroquín.
  • Los usuarios locales del agua demuestran voluntad y liderazgo, y se han convertido en el eje central y soporte principal del modelo forestal, generando motivación, mayor comunicación, educación y conciencia ambiental, en vista del uso adecuado del agua
  • En las 3 microcuencas piloto, los aprox. 21,000 habitantes contribuyen a un fondo de compensación denominado Fondo Verde.
  • En la microcuenca Marroquín (Honduras), los actores locales lograron que el Fondo Verde de su microcuenca sea también alimentado por contribuciones de los habitantes del casco urbano (aprox. 20,000 familias más).
  • La junta directiva del Fondo Verde de la microcuenca El Volcán (Guatemala) consiguió un espacio en la agenda municipal. Su visión es lograr la contribución de los habitantes del casco urbano de Esquipulas (Guatemala) al Fondo Verde de la microcuenca.

Lecciones aprendidas

  • El involucramiento práctico de los actores locales, en los procesos de fortalecimiento de capacidades técnicas, conciencia ambiental y valoración del agua generó una visión en común de las comunidades para la conservación del bosque.
  • La implementación de la metodología del aprender-haciendo generó aceptación, confianza y una mayor consolidación de los mecanismos de compensación por servicios ecosistémicos implementados. Adicionalmente generó mejores niveles de conciencia y empoderamiento tanto en los actores locales como en las instituciones del Estado asociadas a los procesos.

Información general

Período de implementación
De 01/2012 hasta 12/2017
Experiencia realizada en el marco del proyecto

Clasificación

Países
  • Guatemala
  • Honduras
Áreas de trabajo
  • Biodiversidad
    • Protección
  • Bosques
  • Cuencas hidrográficas
    • Abastecimiento de agua
    • Esquemas de conservación
Temas transversales
  • Fortalecimiento de capacidades
  • Servicios ecosistémicos

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